20181207 Terapia felina en la residencia ORPEA

Hace ya algún tiempo tuvimos una primera sesión en esta misma residencia con los mayores y los gatos.
La actividad fue todo un éxito pero por una cosa o por otra no la repetimos.
Hace unas semanas nos llamaron, que si podíamos repetir, "por supuesto, contar con ello".

El viernes 7 de noviembre hacia Orpea se dirigieron varias voluntarias desde distintos puntos de la ciudad.
Paula con la preciosa panterica Violeta, Christiane acompañada con el noble Pencho, Susana con Ojico  e Ina con las pequeñas Holly y Sandy.

Pencho mañana domingo, día 9, se irá a su casa de acogida una vez está completamente recuperado de la operación de su prolapso, en su evento podéis conocer toda su historia.
https://www.facebook.com/events/342097813014235/permalink/348272262396790/

Ojico nació en la misma calle Beatas donde se encuentra la residencia y junto con su hermana Flori son las dos únicas supervivientes de un parto de siete, el segundo y último de su madre, a la que atendimos como gata feral en la colonia de Serreta hasta su fallecimiento.
https://www.facebook.com/events/246139075588030/

Sandy, Holly y su hermanica Meiga que ya está acogida y con posible adopción, fueron abandonadas en una colonia feral de las que atendemos. Dulces, cariñosas, especiales como debe serlo su madre.
https://www.facebook.com/events/2235657050043160/permalink/2247097318899133/


En una de las salas ancianos, cuidadores, los gatos y las voluntarias de nuestra asociación.

Si le preguntáramos a Susana Eleuterio qué han hecho nos contestaría:
"Esta mañana hemos estado realizando una sesión de terapia con las personas mayores y alguno de nuestros gatos en la residencia ORPEA en calle Las Beatas".




 





Susana, seguiríamos preguntándole, ¿en qué consiste esa terapia?.
" Pues la terapia consiste en llevar hasta la residencia gatos dóciles y muy cariñosos para que estar personas puedan acariciarles, recordar sensaciones y obtener los beneficios que aportan los animales a las personas, la tranquilidad y la paz que transmiten y va con ellos.







Seguiríamos preguntándole:
¿Entonces, Susana, gatos adultos o gatos cachorros?.
"Los cachorros de gato, como los de cualquier especie, son una fuente de ternura inagotable, pero también son carne creciente, juguetones y vivarachos, por el contrario los gatos adultos tienen su carácter ya formado y un gato dócil y cariñoso es una apuesta segura para arrancar de estas personas sonrisas y abrazos."









Y en estos foros, ¿os encontráis algún tipo de predilección o se aceptan a todos los animales por igual sea cual sea su edad, el color de su manto?.

"Nosotros solo podemos tener palabras de agradecimiento, pues durante estos breves espacios en los que todo se detiene y solo existen seres vivos cuidando de otros seres vivos, no existen predilecciones, solo mucho cariño."







¿Desde cuándo se dedican a realizar terapias Susana desde su asociación?.

"Nos gustaría contar con más medios, con más voluntarios para poder realizar más ejercicios como estos, cuando llevamos a los gatos a un colegio, a una residencia, los resultados son muy positivos para todos.
Hemos realizado terapias a lo largo de los años desde que nos constituimos en asociación legalmente en 2012.
A ORPEA volvermos para mediados de enero, pues hemos quedado todos muy satisfechos con los resultados, personas que solo repetían una pregunta insistentemente, personas con el silencio por bandera, manos en regazos sin actividad alguna, miradas perdidas, pero todo es llegar nuestros pequeños y las manos alzan el vuelo, las miradas los buscan, los buscan las manos y los encuentran, y aquellos que parecían haber olvidado el lenguaje comienzan a hablar y a hablarles a ellos. Muy muy emotivo."





¿Qué es entonces lo que resaltaría de esta experiencia?
"Me encanta trabajar esta faceta de nuestra labor, el trato con los animales, con la gente, ayudarles a descubrir este mundo tan desconocido y mágico de los felinos urbanos, todo lo que generosamente nos aportan estos pequeños compañeros de viaje".






















Los gatos son los grandes desconocidos de la fauna urbana, cuantos les conocen se enamoran perdidamente de ellos, de su elegancia, de su nobleza, de su sinceridad para ser y estar.
Los gatos son animales de luz, son seres con una energía limpia y positiva, y en estos entornos, con personas mayores, les devuelven por unos instantes su juventud y su niñez, todo es sorpresa, emoción y entonces también la expresión de sus caras y sus miradas desprende luz.
Y nosotros sabemos que nuestro trabajo, el esfuerzo que ponemos para poder llevar a cabo estas actividades ha merecido la pena.

Susana Eleuterio.

Las caras se han pixelado por cuestiones de protección de datos.
Muchas gracias a la Residencia ORPEA por permitirnos llevar a cabo estas pequeñas acciones con las que devolver sonrisas a estas personas.

Paula León, voluntaria:
"Hoy era un emocionante día de visita en la residencia de ancianos. 
Hoy hemos intentado revolucionar un poco su mundo. Hemos llevado a unos cuantos gatitos de nuestra asociación para compartir un rato todos juntos.

Ha sido un momento precioso verlos despertar del letargo de su rutina.

Me doy cuenta de la importancia que damos al bienestar de nuestros mayores.
pero también me doy cuenta de cuántas carencias emocionales afrontan al final de su vida. 
Y no solo hablo de la necesidad de recibir amor por nuestra parte.

Hoy he visto la otra cara de la moneda. La satisfacción que ellos sienten no solo de recibir cariño, caricias y un poco de atención sino también darla.
Los he visto repartir besos y caricias a los felinos con una dulzura tremenda. Sentir impaciencia por tenerlos en su regazo. Decirles "cariño mío qué guapo eres".  

El despertar de su memoria dormida recordando a sus "otros" seres queridos. Los de cuatro patas. ..."yo tenía uno blanco...", "En mi casa siempre hubo...", "A la mía se le cayó el pelo..."

Hoy me he dado cuenta de la importancia de estas terapias con ancianos.
No solo se han despertado sus emociones y sus sensaciones. También las nuestras.
Y asi es la vida...."